viernes, 18 de mayo de 2018

¿Cómo será?


¿Cómo será el mundo cuando no pueda yo mirarlo
ni escucharlo ni tocarlo ni olerlo ni gustarlo?
¿cómo serán los demás sin este servidor?
¿o existirán tal como yo existo
sin los demás que se me fueron?

sin embargo
¿por qué algunos de éstos son una foto en sepia
y otros una nube en los ojos
y otros la mano de mi brazo?
¿cómo seremos todos sin nosotros?
¿qué color qué ruidos qué piel suave qué sabor
qué aroma
tendrá el ben(mal)dito mundo?
¿qué sentido tendrá llegar a ser protagonista del
silencio?
¿vanguardia del olvido?
¿qué será del amor y el sol de las once
y el crepúsculo triste sin causa valedera?
¿o acaso estas preguntas son las mismas
cada vez que alguien llega a los sesenta?

ya sabemos cómo es sin las respuestas
mas ¿cómo será el mundo sin preguntas?

(Mario Benedetti - "Happy birthday" - Inventario 1)

viernes, 11 de mayo de 2018

Memorias


 Mi mundo no pasaba…
de donde mi madre iba,
y hacia arriba tenía
la altura de mi cometa.
El camino del río…
y el lento río transparente
en cuyos remansos
- detrás pececitos y guijarros-
se dormía mi tiempo,
mientras en sus verdes riberas
mi madre envejecía…
El cerco de cinacinas
sombreador de mis siestas,
con su lluvia amarilla de diciembre
que perfumó mis veranos
y trajo mangangaes amistosos
que unían sus monótonos arrullos
a los aleteos de mansas palomitas.
La pelota azul de goma
que nunca iba muy lejos,
porque siempre andaba
entre mi perro y yo.
(Mi perro…Regalo, regalito!
-ojitos  expresivos y colita ebria-
por quien tuve noticias de la muerte
y lloré, primera vez,
a un ser querido).

El dolor era viejo entre los míos,
pero yo lo ignoraba;
porque el dolor tenía
la eterna alegría de mi madre
y su palabra tierna.
Y hasta las manos callosas de mi padre
no sé como cortaban
el pan tan suavemente
y leve hacían
aquel diario ademán
de despedida…

En mi pequeño mundo
el amor era eso.
Y lo llenaba.

viernes, 4 de mayo de 2018

Llueve sobre el campo verde

Retrato de Juan Ramón Jiménez / Joaquín Sorolla. 1903.

Llueve sobre el campo verde
¡Qué paz! El agua se abre
y la hierba de Noviembre
es de pálidos diamantes.

Se apaga el sol; de la choza
de la huerta se ve el valle
más verde, más oloroso
más idílico que antes.

Llueve; los álamos blancos
se ennegrecen; los pinares
se alejan; todo está gris
melancólico y fragrante.

Y en el ocaso doliente
surgen vagas claridades
malvas, rosas, amarillas
de sedas y de cristales...

¡Oh la lluvia sobre el campo
verde! ¡Qué paz! En el aire
vienen aromas mojados
de violetas otoñales.

viernes, 27 de abril de 2018

Esta noche no hubo luna...


Ahora camino de noche 
porque las noches son claras... 
Y esta noche no hubo luna, 
no hubo luna amiga y blanca...
y había pocas estrellas, 
pocas estrellas y pálidas...

Y era todo triste sin la luna amiga... 
y era todo negro sin la luna blanca.

No se veía la cinta 
de la carretera larga... 
los olivos del recuesto 
apenas se dibujaban... 
un murciélago pasó 
rozándome la cabeza con el ala ... 
y me ladraron los perros 
en los bancales con saña. 
Sin luna todo era negro y triste... 
vi una luz allá lejana... 
y, a tientas, fui hasta la luz 
y en la luz pedí posada...

Esta noche no hubo luna... 
no hubo luna amiga y blanca... 
Y recordé aquella noche 
en que no vino mi amada...

y en que yo loco de amor,
lleno de fiebre y de ansias...
hice también alto 
en la primera posada...

viernes, 20 de abril de 2018

Viaje por los huesos


Ahora viajo de incógnito por el haz de mis huesos
Por planicies unánimes de horizontes ilesos.
Entre blancuras solas,
¡ah, qué música inerte!
Oigo en noche lejana de cedrón y amapolas
el beso original que fundó tanta muerte.

En estos huesos puros, de terrestre destino,
bajo intemperies lácteas, mi mañana adivino.
Y en sus solas blancuras
De apariencia esteparia,
reconocer no puedo mis cenizas futuras,
mi austera calavera, puntual y solitaria.
Pero ahora en mis huesos, genealógicos, fieles,
un suave ayer recobro de memorables mieles,
Con una luz antigua
de absorta primavera,
ese candor ingrávido todavía atestigua
la niñez celestísima, la sonrisa primera.

Huesos donde mi muerte infantil reposaba,
por un tímido ruego contenida su aljaba.
Desde el ampo risueño,
aún mi madre me mira.
Ya, con mentón vencido, no calla hasta en el sueño.
Ya, con semblante alegre, se levanta y respira.
¡Ay huesos, huesos míos, de entornada memoria
que abro con una clara lágrima expiatoria!
Tal en una cisterna
de dócil resonancia,
en los átomos tibios oigo la voz paterna
como en aquel domingo flamante de la infancia.


Roberto Ibáñez

viernes, 13 de abril de 2018

Inmortalidad

Sunset / George William Russell
Debemos pasar como humo o vivir en la llama;
Pues no somos más que bruma en los ciclos ardientes; y 
Nuestros pensamientos se transforman en sueños, 
Y nuestra voluntad en deseos, mientras como humo 
Desaparecemos en el fuego. 

Luces de infinita piedad en el grisáceo crepúsculo
Fueron nuestros días: y seguramente aquello fue el alma: 
Pues vivía en nosotros un aliento eterno. En ese fuego vivimos y 
Morimos, y pasamos a través de muchos caminos, a través 
De las innumerables sendas del sueño y de la muerte. 

viernes, 6 de abril de 2018

Otoño

Autorretrato de José Hierro

Otoño de manos de oro.
Ceniza de oro tus manos dejaron caer al camino.
Ya vuelves a andar por los viejos paisajes desiertos.
Ceñido tu cuerpo por todos los vientos de todos los siglos.

Otoño, de manos de oro:
con el canto del mar retumbando en tu pecho infinito,
sin espigas ni espinas que puedan herir la mañana,
con el alba que moja su cielo en las flores del vino,
para dar alegría al que sabe que vive
de nuevo has venido.
Con el humo y el viento y el canto y la ola temblando,
en tu gran corazón encendido.