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jueves, 11 de abril de 2019

Romero solo


Ser en la vida romero,
romero solo que cruza siempre por caminos nuevos.
Ser en la vida romero,
sin más oficio, sin otro nombre y sin pueblo.
Ser en la vida romero, romero…, solo romero.
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo,
pasar por todo una vez, una vez solo y ligero,
ligero, siempre ligero.
Que no se acostumbre el pie a pisar el mismo suelo,
ni el tablado de la farsa, ni la losa de los templos
para que nunca recemos
como el sacristán los rezos,
ni como el cómico viejo
digamos siempre los versos...
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo.
Pasar por todo una vez, una vez solo y ligero,
ligero, siempre ligero.
Sensibles a todo viento
y bajo todos los cielos,
poetas, nunca cantemos
la vida de un mismo pueblo
ni la flor de un solo huerto.
Que sean todos los pueblos
y todos los huertos nuestros.

viernes, 5 de abril de 2019

El regreso a la casa familiar


Cuando regrese, yo sé, que no colgaré la ropa
en los cansados armarios de la casa familiar.
Estaré solo unos días o tal vez, algunas horas
que viviré intensamente y me tendré que marchar.

Cuando regrese, yo sé, que me sentaré a la sombra
de los árboles antiguos de la casa familiar
y allí vendrán mis amigos, mis compañeros de otrora,
algunos, porque los otros, quién sabe donde andarán.

Cuando regrese, yo sé, que ya no estará el abuelo
con su tos y sus rezongos, en la casa familiar;
caminando por el patio, caminando por el tiempo,
elaborando el consejo que siempre me supo dar.

Cuando regrese, yo sé, que me sentaré a la mesa
en la silla de mi padre en la casa familiar
y beberé de su vino y sentiré su presencia
sobre la enorme tristeza de ya no verlo jamás.

Cuando regrese, yo sé, que cantarán las chicharras
en la somnolienta siesta de la casa familiar;
con su monótona fiesta revivirán en mi alma
horas bellas de la infancia que de pronto volverán.

Cuando regrese, yo sé, que mi madre emocionada
me pedirá que me quede en la casa familiar.....
Pero ya soy del camino, del tiempo y de la distancia
y con dolor en el alma... sé que me voy a marchar.
Alberto Cortez

viernes, 29 de marzo de 2019

Digo vivir


Porque vivir se ha puesto al rojo vivo. 
(Siempre la sangre, oh Dios, fue colorada.) 
Digo vivir, vivir como si nada 
hubiese de quedar de lo que escribo. 

Porque escribir es viento fugitivo, 
y publicar, columna arrinconada. 
Digo vivir, vivir a pulso, airada- 
mente morir, citar desde el estribo.

Vuelvo a la vida con mi muerte al hombro, 
abominando cuanto he escrito: escombro 
del hombre aquel que fui cuando callaba.

Ahora vuelvo a mi ser, torno a mi obra 
más inmortal: aquella fiesta brava 
del vivir y el morir. Lo demás sobra.

viernes, 22 de marzo de 2019

Libertad bajo palabra

Avenida de los álamos al atardecer / Vincent van Gogh
Viento
Cantan las hojas,
bailan las peras en el peral;
gira la rosa,
rosa del viento, no del rosal.
Nubes y nubes
flotan dormidas, algas del aire;
todo el espacio
gira con ellas, fuerza de nadie.

Todo es espacio;
vibra la vara de la amapola
y una desnuda
vuela en el viento lomo de ola.

Nada soy yo,
cuerpo que flota, luz, oleaje;
todo es del viento
y el viento es aire 
siempre de viaje...

viernes, 15 de marzo de 2019

Todo es muy simple


Todo es muy simple mucho
más simple y sin embargo
aún así hay momentos
en que es demasiado para mí
en que no entiendo
y no sé si reírme a carcajadas
o si llorar de miedo
o estarme aquí sin llanto
sin risas
en silencio
asumiendo mi vida
mi tránsito
mi tiempo.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Himno

Rosedal de Montevideo 

Esta mañana
hay en el aire la increíble fragancia
de las rosas del Paraíso.
En la margen del Éufrates
Adán descubre la frescura del agua.
Una lluvia de oro cae del cielo;
es el amor de Zeus.
Salta del mar un pez
y un hombre de Agrigento recordará
haber sido ese pez.
En la caverna cuyo nombre será Altamira
una mano sin cara traza la curva
de un lomo de bisonte.
La lenta mano de Virgilio acaricia
la seda que trajeron
del reino del Emperador Amarillo
las caravanas y las naves.
El primer ruiseñor canta en Hungría.
Jesús ve en la moneda el perfil de César.
Pitágoras revela a sus griegos
que la forma del tiempo es la del círculo.
En una isla del Océano
los lebreles de plata persiguen a los ciervos de oro.
En un yunque forjan la espada
que será fiel a Sigurd.
Whitman canta en Manhattan.
Homero nace en siete ciudades.
Una doncella acaba de apresar
al unicornio blanco.
Todo el pasado vuelve como una ola
y esas antiguas cosas recurren
porque una mujer te ha besado.

viernes, 1 de febrero de 2019

Balada del tiempo perdido


Como a sus vanas hojas
el tiempo me perdía.
Clavada a la madera de otro sueño
volaban sobre mí noches y días.

Poblándome de una
nostalgia distraída,
la tierra, el mar, me entraban en los ojos
y por ociosas lágrimas salían.

Cuántos papeles ciegos
en la tarde vacía.
Qué multitud de imágenes miradas
como a través de una mortal llovizna.

Entorpecidas sombras
en vez de manos mías,
de tanto enajenarse en los espejos,
todo lo que tocaba se moría.

Memorias y esperanzas
callaban su agonía:
un porfiado presente demoraba
siempre las mismas ramas amarillas.

Qué tiempo sin sentido
el que mi amor perdía.
Qué lamentable primavera inútil
haciendo en vano flores que se olvidan.

Pero mi corazón
velaba y no sabía.
Recuperada su pasión secreta
ahora enamorado resucita.

Y el tiempo que hoy me guarda
entre sus hojas vivas
es un tiempo feliz desde hace tantos
sueños que nacerán en la vigilia.