Nadie ninguna soy
Ningún hombre es mi cuerpo
Ningún río
Que revisen mi cuerpo
No tiene corazón
Está en la calle
Maravillosa calle
Como hoy casi es milagro
Y los hombres recuerdan
Un ultimátum ya
He vivido
Nada más
He vivido
Perdón por mi dulzura
Por no haber empuñado ni fusiles
Ni garras
Perdón por mi esqueleto decisivo y efímero
Mi violencia es una casa a fondo
Cuando de noche mueres sin aviso
Tocan la puerta
Andan.
Selva Casal Muñoz
