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viernes, 30 de julio de 2021

El patio


Patio de la casa
refugio del viento.
Corazón flexible
de frescos helechos.

Acabo de verte
humilde y desierto.
Cárcel de mi infancia.
Cuando era pequeño
para mi triciclo
¡qué inmenso!

De mis doce años
tan solo recuerdo:
el sillón de Viena
con el blanco abuelo,
la tinaja roja
con el jazminero,
el brocal de mármol
y en recio caldero
el dulce de leche
siempre a fuego lento.

Aclaran mis años
en manos de un negro
dos pantallas vivas
alas de brasero.

Patio de mi infancia
donde voy te llevo.
Patio de mi casa,
donde voy te encuentro.

viernes, 23 de julio de 2021

Caminitos de tierras coloradas


Caminitos de tierras coloradas
no los hay dondequiera.
Caminitos de tierras coloradas
son propios de Rivera.

En las tibias mañanas luminosas
refulgen con su brusco cuesta abajo,
hendiendo las cuchillas arenosas
como un sangriento tajo.

Y parece que baja en sus orillas
todo el oro del sol, todo el oro del sol
convertido en las flores amarillas
de la vulgar y humilde mariamol.

Como el tiempo, se cambian sus matices:
de ocre viejo se impregnan, si garúa,
y la tarde de junio con sus grises
su sepia melancólica acentúa.

Y lo llenan de baches y de zanjas
al tráfico continuo de los días,
en invierno, camiones de naranjas
y en verano, carretas de sandías.

viernes, 16 de julio de 2021

Toda la noche me alumbres...


Luna llena / Paul Klee

Toda la noche me alumbres
redonda en el silencio.
Toda la noche, luna,
alúmbresme en el cielo.

Toda la noche me alumbres,
escudo de mi pecho,
escudo de verdad
firme en el cielo negro.

Toda la noche me alumbres
desnudo contra el sueño:
con la luz que reluces
hazme más verdadero.
Con la luz que reluces
toda la noche me alumbres.

viernes, 2 de julio de 2021

Candombe



Candombe / Pedro Figari

El alma en la nuca, el vientre altanero,
lejana, lejana la mirada de ensueño, ausente;
nostálgicos de su paraíso virginal y lujoso, de fuego esplendente,
se agitan convulsos, sensuales, religiosos, brutales, funerarios,
en el paroxismo de un anhelo enjundioso, humano y torpe, incomprendido,
que los embriaga y exalta, cautiva y domina,
y hace presa en su entraña y su mente, su mente oprimida
mientras las negras coquetas se bambolean...


Fragmento de su poema Candombe, París, agosto de 1927.

viernes, 25 de junio de 2021

Apuntes de lluvia



I
Salimos a mirar la creciente. Figuras invertidas
de casas y de árboles
en calles inundadas.

Volvimos casi noche y empezaba otra vez
a lloviznar, despacio.
Atrás quedó el extraño
paisaje doble, imagen
de angustia quieta: débiles
paredes, niños descalzos, ranchos
ventanas negras.
Alrededor, el agua.

II
Si se va a desatar la lluvia ahora
mejor sería esperar, sentarse afuera
sentir llegar, antes que esté, el sonido
claro aliento, frescura.

Con su ruido parejo
baja la sombra.
De anochecer lloviendo sobre calles y casas
golpeando el vidrio y cal, sentir sus filos
cortando el aire quieto.

III
El cinturón de ranchos de la ciudad se borra
se disuelve en la lluvia
y no se ve más que este furor del agua
cayendo.

Color de arena y greda, calle llena de pozos. 
 Un niño chico juega con palos y con piedras. 
 No es el limpio llover en la ventana 
 del abrigado cuarto. 
 No llueve sobre vidrio. Sobre la paja llueve 
 sobre las latas llueven 
 sucios hilos amargos. 
 Y no lava las cosas, como en el centro, brillo 
 de asfalto y de vidrieras 
 sino que decolora, corroe más, descama 
 el ya huesudo rostro que asoma a cada ráfaga
a cada golpe blanco.

viernes, 18 de junio de 2021

Tiempo de angustia

La mujer que llora / Pablo Picasso

Porque viví sin nadie sé que ahora
en toda claridad la luz me alcanza
alucinada sombra, que me lanza
hacia el presagio de la nueva hora.

Ni desgarrada llama que devora
del cuerpo toda angustia en asechanza,
recobra el tiempo que enemigo avanza.
Hasta el deseo se arrodilla y ora.

Y yo de pie frente a la espera en vano
sentí nacer el alba. Fue la vida
grave atadura, esencia desmedida,

que resistía el vuelo. Ya no alumbra
ni retiene el dolor la misma mano.
Pero el alma a su pena se acostumbra.

viernes, 11 de junio de 2021

Nunca sabrás que tu alma viaja...



Nunca sabrás que tu alma viaja
Dulcemente refugiada en el fondo de mi corazón,
Y que nada, ni el tiempo ni la edad ni otros amores,
Impedirá que hayas existido.

Ahora la belleza del mundo toma tu rostro,
Se alimenta de tu dulzura y se engalana con tu claridad.
El lago pensativo al fondo del paisaje
Me vuelve a hablar de tu serenidad.

Los caminos que seguiste, hoy me señalan el mío,
Aunque jamás sabrás que te llevo conmigo
Como una lámpara de oro para alumbrarme el camino

Ni que tu voz aún traspasa mi alma.
Suave antorcha tus rayos, dulce hoguera tu espíritu;
Aún vives un poco porque yo te sobrevivo.