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jueves, 28 de mayo de 2026

En el viento se balancea


Parque de la Facultad de Agronomía en otoño

Mi vida se balancea en el viento
como las hojas sobre el enrejado,
en el brillante y tempestuoso viento otoñal.
En la tormenta suena un piano
como las olas sobre la playa.
Las nubes oscuras persiguen el viento.
Mi corazón alberga un espejo negro.
Cuando me asomo en él,
mi rostro se atenúa, arde, lastima,
como lo hago yo mismo,
en las horas solitarias que conozco.
Mi vida se balancea en el tempestuoso
viento otoñal que atraviesa los campos.

Srečko Kosovel

viernes, 22 de mayo de 2026

Sus camisas


Lágrimas de sangre / Oswaldo Guayasamín. 1973

Conservan el olor/
Agrio. Su perfume
Perdura a pesar de tintorerías/
Humedades/ manchas de pintura.
 
Extraño sus furias y sus gestos/
Su ternura y sus infinitas novias/
Sus mantras/ la voz de Bob Marley
Reiterada hasta el hartazgo.
 
Sus insomnios/ sus deseados hijos.
Su elegancia y sus disfraces.
Su modo de cerrar puertas y ventanas.
Su ropa que no me atrevo a usar
Esperando volver a ser habitada.

Hugo Achugar

 

viernes, 15 de mayo de 2026

Como un león


 

“(…) Cruzo las vías y después de vagar un rato entre los galpones y las locomotoras abandonadas me siento sobre una pila de durmientes como lo hacía cuando estaba el viejo. Naturalmente, me acuerdo de él, y después del Tito o de cualquier otro, y por supuesto, de mi hermano. De todos los que se fueron. Es como si estuvieran aquí, a esta hora. Algunos me miran, otros me dicen cosas. Yo les sonrío y a veces les respondo. Sé que tarde o temprano iré tras ellos. Tarde o temprano la vida se me pondrá por delante y saltaré al camino. Como un león”.

Haroldo Conti

viernes, 8 de mayo de 2026

La madre ahora

Las tres edades de la mujer / Gustav Klimt. 1905


Doce años atrás
cuando tuve que irme
dejé a mi madre junto a su ventana
mirando la avenida
ahora la recobro
solo con un bastón de diferencia

en doce años transcurrieron
ante su ventanal algunas cosas
desfiles y redadas
fugas estudiantiles
muchedumbres
puños rabiosos
y gases de lágrimas
provocaciones
tiros lejos
festejos oficiales
banderas clandestinas
vivas recuperados

después de doce años
mi madre sigue en su ventana
mirando la avenida
o acaso no la mira
solo repasa sus adentros
no sé si de reojo o de hito en hito
sin pestañear siquiera

páginas sepias de obsesiones
con un padrastro que le hacía
enderezar clavos y clavos
o con mi abuela la francesa
que destilaba sortilegios
o con su hermano insociable
que nunca quiso trabajar

tantos rodeos me imagino
cuando fue jefa en una tienda
cuando hizo ropa para niños
y unos conejos de colores
que todo el mundo le elogiaba
mi hermano enfermo o yo con tifus
mi padre bueno y derrotado
por tres o cuatro embustes
pero sonriente y luminoso
cuando la fuente era de ñoquis

ella repasa sus adentros
ochenta y siete años de grises
sigue pensando distraída
y algún acento de ternura
se le ha escapado como un hilo
que no se encuentra con su aguja

como si quisiera comprenderla
cuando la veo igual que antes
desperdiciando la avenida
pero a esta altura qué otra cosa
puedo hacer yo que divertirla
con cuentos ciertos o inventados
comprarle una tele nueva
o alcanzarle su bastón.

Mario Benedetti