Redes

viernes, 28 de agosto de 2026

No me queda más tiempo



Hoy voy a dar
Un paso atrás

Para dejar que vivas tu realidad

Y quiero ser
Un cero al as
Como si no existiera mi dignidad

Voy a callar
Voy a negarte
Voy a ocultarme en mi dolor

Si te hace bien
Puedo intentar
Ser invisible un tiempo para ayudar

Porque para tu amor
No me queda más tiempo
Se lo llevó el viento
Junto con mi aliento

Para tu amor
No me queda más tiempo
Se lo llevó el viento
Junto con mi aliento...

Ruben Rada

viernes, 21 de agosto de 2026

Poema XVI




Del alba a la mañana, de la tarde al ocaso,
del impuro crepúsculo a las sombras totales,
algo del corazón, en pérdidas fatales
que roban lo más nuestro, cae entre paso y paso.

Nos morimos en un repetido fracaso,
bebemos demasiado los ardientes panales,
agotamos la dicha, y hasta los mismos males
merman, y un día queda sin nada todo el vaso.

Que nos den más fuerzas para los deseos y los sueños,
y para el dolor, y para llenar la vida,
y para el alto volar, y para los empeños

tenaces y las ansias de no cansarnos nunca.
¡Ah, clamemos por no morir así, desde esa herida
fina y lenta, que ni se cierra, ni nos trunca!

Carlos Sabat Ercasty

viernes, 14 de agosto de 2026

Camino pregonando mi verdad...



Mi espíritu transita
por desiertos.
Sin caminos ni luz,
sombríos y mudos
como los campos en que están los muertos,
largos y oscuros.

En este país
de niños descalzos
puños sangrantes
y dientes apretados
yo estoy de pie luchando en la lucha
más justa junto a mis hermanos.
Porque quiero que se 
cierren las puertas
a los que explotan a
sus semejantes,
que los hombres no
sean esclavos
de los hombres...

Camino pregonando mi verdad
hasta sentirme nuevo,
hasta encontrarme todo.
Camino hasta que mi sombra
me acompañe cuando caiga
mi última noche.

Walter Medina

viernes, 7 de agosto de 2026

Por suerte


 El arcoíris: Estudio para 'Bañistas en Asnières' - Georges Seurat - 1883.


Por suerte apareció el arcoíris. Bienvenido.
Supo, por suerte, que yo esperaba.

Se adueñó del cielo, posó su planta de colores

en el infinito de azoteas y huertos,

en la selva de las ropas tendidas.
Lo veo, arriba, y los niños descubren

un tesoro de luces y relámpagos nerviosos.
Yo sólo veo, pero ellos saben,

descalzos,
cómo guardarlo en su corazón.

 Ruben Yacovsky