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miércoles, 13 de abril de 2016

El corazón en Re menor

Washington Benavides, Alfredo Zitarrosa y Héctor Numa Moraes reunidos por el disco «Sobre pájaros y almas» (1988, historiadelamusicapopularuruguaya.com).

Pensando en vos, 
amigo-amigo, tengo 
el corazón en re-menor... 

Y guitarras se vuelven, 
cables, antenas, ramas, 
en el mundo exterior... 

Una milonga suena 
en tu voz tenebrosa 
y le nace una rosa 
a la mísera antena... 

Canta una vidalita 
la medianoche tensa 
y el mundo entero grita 
por esa voz inmensa... 

Pensando en vos, 
amigo-amigo, tengo 
el corazón en re-menor... 

Las hojas de los plátanos 
susurran tus canciones 
en el mundo exterior... 

Un candombe entristece 
lonjas de la Cuareim... 
Un “lundu” lastimero 
pregunta por “meu bem”... 
Un pajarito ciego 
canta hacia donde nace 
el sol, el sol de todos, 
cantando se deshace... 

Pensando en vos, 
hermano-hermano, tengo 
el corazón en re-menor... 

Y guitarras antiguas 
trabajan en mis venas 
en el mundo interior... 

Pensando en vos...


Washington Benavides

miércoles, 6 de abril de 2016

Arrorró mi niño



Velloncito de mi carne, 
que en mis entrañas tejí, 
velloncito friolento, 
¡duérmete apegado a mí! 

La perdiz duerme en el trébol 
escuchándole latir: 
no te turben mis alientos, 
¡duérmete apegado a mí! 

Hierbecita temblorosa 
asombrada de vivir, 
no te sueltes de mi pecho: 
¡duérmete apegado a mí! 

Yo que todo lo he perdido 
ahora tiemblo hasta al dormir. 
No resbales de mi brazo: 
¡duérmete apegado a mí!

Gabriela Mistral
(7 de abril de 1889 - 10 de enero de 1957)

jueves, 31 de marzo de 2016

Nada soy yo



Cantan las hojas,
bailan las peras en el peral;
gira la rosa,
rosa del viento, no del rosal.
Nubes y nubes
flotan dormidas, algas del aire;
todo el espacio
gira con ellas, fuerza de nadie.

Todo es espacio;
vibra la vara de la amapola
y una desnuda
vuela en el viento lomo de ola.

Nada soy yo,
cuerpo que flota, luz, oleaje;
todo es del viento
y el viento es aire siempre de viaje.

(31 de marzo de 1914 - 19 de abril de 1998)

martes, 29 de marzo de 2016

Otoño


Aprovechemos el otoño
antes de que el invierno nos escombre
entremos a codazos en la franja del sol
y admiremos a los pájaros que emigran

ahora que calienta el corazón
aunque sea de a ratos y de a poco
pensemos y sintamos todavía
con el viejo cariño que nos queda

aprovechemos el otoño
antes de que el futuro se congele
y no haya sitio para la belleza
porque el futuro se nos vuelve escarcha


Mario Benedetti

jueves, 17 de marzo de 2016

Masa


Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: "¡No mueras, te amo tanto!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
"¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando "¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: "¡Quédate hermano!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar...


marzo 1892 - abril 1938

jueves, 10 de marzo de 2016

En la ciudad

Permanece en silencio, solitario,
en mitad de la plaza
como un pájaro olvidado
o quizás como una nube amaestrada
por vientos tramontanos
No es ni sombra ni cobijo
de pájaros urbanos. No es, apenas,
el pudor de la tierra
izándose desde la tierra misma
hacia los cielos. Es, tan sólo,
un árbol ciudadano
bajo de mi ventana, más próximo al cemento
que a las grandes praderas
donde están sus hermanos
asentados. Tiene la palidez
de un empleado de banco y la turbia
timidez de los abandonados. Tan sólo
cuando pierde las hojas
recuerdo que es un árbol y lo amo.

(10 de marzo de 1935 - 19 de setiembre de 2010)

viernes, 4 de marzo de 2016

Herida aparente



Aparente quietud ante tus ojos,
aquí, esta herida —no hay ajenos límites—,
hoy es el fiel de tu equilibrio estable.
La herida es tuya, el cuerpo en que está abierta
es tuyo, aun yerto y lívido. Ven, toca,
baja, más cerca. ¿Acaso ves tu origen
entrando por tus ojos a esta parte
contraria de la vida? ¿Qué has hallado?
¿Algo que no sea tuyo en permanencia?
Tira tu daga. Tira tus sentidos.
Dentro de ti te engendra lo que has dado,
fue tuyo y siempre es acción continua.
Esta herida es testigo: nadie ha muerto.

Emilio Prados
 (4 de marzo de 1899 - 24 de julio de 1962)