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viernes, 16 de mayo de 2025

Anda un amigo en medio de la noche...


Anda un amigo en medio de la noche.
Han cerrado los bares. Las persianas
de acero bajaron con estrépito. Los gatos
deslizan apetitos. Anda la luna
por ahí, velada. Pasan coches y luces;
sobreviene, después, un silencio
que mueve la plantita en la cornisa;
silencio que hace un chambelán
de un grillo -del canto de ese grillo-.
Anda un amigo en medio de la noche.
No lo conozco. Y él no me conoce.
Andamos cerca o lejos, nos cruzamos
-acaso- en una calle. Compartimos
un ómnibus, un cine, un banco de una plaza.
Anda un amigo y ando yo que soy amigo
de ese hombre. En órbitas distintas
-nunca ajenas-. Pero vamos a hallarnos.

En medio de la noche o con la aurora
de rosados dedos, vamos a hallarnos.
Y tenemos que estar preparados a ese encuentro.
Por ahora, susurra el viento oscuro,
graznan letreros viejos y el grillo mete lima.
Ya no pasan los coches. Pasan restos de diarios
y un cartel liberado zapateando en el polvo.
Estoy seguro. Nos encontraremos.

Washington Benavides

viernes, 1 de marzo de 2024

Si me preguntas por las cinacinas


Cinacina / Jardín Botánico de Paysandú


Si me preguntas por las cinacinas,
te hablaré de los ojos de las chinas;
si me preguntas por las sierras claras,
te pediría que me acompañaras.

Aquél es un zorzal, éste un hornero.
Pregúntame por todo lo que quiero;
por la mujer, pregúntame, y el hombre;
amigos todos sin saber su nombre.

Campo de piedra gris, sombra de toro
y las barras del día, barras de oro.
Con la fresca ensillemos y al camino,
a montear, en picada de Quirino,
o al Batoví, donde la Virgen duerme,
india de tierra y, como tierra, inerme.

Soy un cantor que canta para adentro,
mas en todos los pájaros me encuentro;
oye al dorado, escúchalo al jilguero,
ellos te dicen dónde te quiero.

Campos azules de la madrugada,
las nubecillas de la borregada,
el humito del rancho y las gallinas;
si me preguntas por las cinacinas...

Aquí se sella la amistad a mano,
bajo el ancho sombrero del paisano,
en medio de la noche, tan sombría.
dame un tordillo para hallar el día.

Washington Benavides

viernes, 16 de septiembre de 2022

Tanta vida en cuatro versos

Caricatura a color de Washington Benavides firmada por Ombú

“Una por mí se moría
yo me muero por usté;
usté se muere por otro:
¡qué mundo tan al revés!”

Coplas con sabiduría
que en el camino encontré,
¡tanta vida en cuatro versos!
pa mis adentros, pensé.

“En la puerta de tu casa
tres arbolitos planté:
planté una fe, una esperanza
y un jamás te olvidaré”.

Pero también he plantado
porque te sé precavida
un corazón al revés
y una flor que dice: olvida!

Coplas como “panaderos”,
como nubes, como aquel
mirlo que cantaba, manso,
a orillas del Arapey...

“Yo soy tararira vieja
que busca lo más profundo:
viveza precisa el hombre
para vivir en el mundo”.

Pero también necesita,
y la copla no lo dice:
una mujer compañera,
una canción cuando triste.

“El valor todo lo puede,
hay que tenerse confianza;
y lo que el valor no puede
lo ha de poder la esperanza”.

Coplas que son como un poncho
en un camino invernal,
y al perdido de este mundo
un agua de manantial.

Coplas con sabiduría
que en el camino encontré,
¡tanta vida en cuatro versos!
pa mis adentros, pensé.

viernes, 1 de octubre de 2021

Yo no soy de por aquí



Yo no soy de por aquí
no es este pago mi pago,
que es otro que ya no sé
si lo hallo.

Lugar que ponga en su sitio
mi corazón desvelado
pero es bien que ahora lo diga
y claro.

Ese lugar si es que existe
tendrá que ser como un playo
donde se nivelen todos
la misma tierra pisando.

Si llega a estar a la vuelta
de algún cerrito esperando
no me lo pongan en duda
que me abajo.

Pero también si me dicen
que ese paraje no hallo
tengo que ayudar a hacerlo
meter el hombro y alzarlo.

No me lo pongan en duda
que me abajo.
Washington Benavides

viernes, 24 de abril de 2020

Soneto dos al borde del milenio


¿Cómo te sientes, entre tantas cosas,
súbitamente, vueltas diferentes?
Mas, tú no las cambiaste. Si, ominosas
o justicieras, descubrieron dientes,

mordiendo, líderes o presidentes;
ayer cantados bajo palio y rosas.
Hablo de corazones y de gentes,
de muros derribados y de prosas.

Pero ¿están derribados esos muros?
Mozos de pelo al rape, con cadenas,
al extranjero invitan al infierno;

las esvásticas vuelven a los muros,
arden las sinagogas y colmenas..
¿Y tú, cómo te sientes, Posmoderno?

viernes, 23 de marzo de 2018

Como un jazmín del país




Dijo el muchacho a la moza:
desde el comienzo te vi;
en el sueño, en la vigilia,
como un jazmín del país.

Perfume de la alta noche,
pequeña flor constelada,
en el patio con aljibe
y en mi corazón, guardada. 

Yo me voy con Aparicio,
sé que otra divisa labran
tus manos, y llevarán
los varones de esta casa. 

Yo me voy con Aparicio,
pero mírame a la cara,
que lo que voy a decirte
se dice una vez y basta.

Sólo una cosa podría
detenerme, una palabra;
di que me quede y me quedo,
jazmín del país, muchacha. 

Ella lo miró a los ojos,
pero no le dijo nada,
y nada dijo después,
cuando cayó con Saravia. 

Perfume de la alta noche,
pequeña flor constelada,
en el patio con aljibe
y en mi corazón, guardada. 


viernes, 29 de septiembre de 2017

Con los agujeros



Te quiero más que a mis ojos,
más que a mis ojos te quiero.
Y si me sacan los ojos,
te miro por los agujeros.
Y si me sacan la lengua,
se deslenguarán mis versos.
Si me rompen los oídos
te escucharé por los sueños,
que aprendí a comunicar
por ese oscuro teléfono.
Y si me quiebran los brazos,
y si me cortan el cuello,
te anudaré con las venas,
dormirás en el estero
de un cuerpo que ya no es cuerpo
y quiere seguir siéndolo.
Y si me sacan el son
que enseñoré a mi pecho,
arrancándolo de cuajo
metiendo la mano dentro,
yo me haré el desentendido
con ferocidad entero.
Vivo en ti,
por ti cantando,
no nací para el silencio.

miércoles, 13 de abril de 2016

El corazón en Re menor

Washington Benavides, Alfredo Zitarrosa y Héctor Numa Moraes reunidos por el disco «Sobre pájaros y almas» (1988, historiadelamusicapopularuruguaya.com).

Pensando en vos, 
amigo-amigo, tengo 
el corazón en re-menor... 

Y guitarras se vuelven, 
cables, antenas, ramas, 
en el mundo exterior... 

Una milonga suena 
en tu voz tenebrosa 
y le nace una rosa 
a la mísera antena... 

Canta una vidalita 
la medianoche tensa 
y el mundo entero grita 
por esa voz inmensa... 

Pensando en vos, 
amigo-amigo, tengo 
el corazón en re-menor... 

Las hojas de los plátanos 
susurran tus canciones 
en el mundo exterior... 

Un candombe entristece 
lonjas de la Cuareim... 
Un “lundu” lastimero 
pregunta por “meu bem”... 
Un pajarito ciego 
canta hacia donde nace 
el sol, el sol de todos, 
cantando se deshace... 

Pensando en vos, 
hermano-hermano, tengo 
el corazón en re-menor... 

Y guitarras antiguas 
trabajan en mis venas 
en el mundo interior... 

Pensando en vos...


Washington Benavides

lunes, 22 de octubre de 2012

Si digo Punta del Diablo

Si digo Punta del Diablo,
navegan por mi canción,
unas heroicas lanchitas,
que van a pescar cazón...

Pueblito de pescadores,
que está esperando a Jesús,
luchando a brazo partido,
con el mar y el viento sur...

Sus casitas de madera,
son como una procesión
que acorralaron los médanos,
de desolado blancor...

Pero ellos tejen sus redes,
calafatean el lanchón,
fundan escuelas y sueñan,
con una pesca mayor...

Con otra escuela que enseñe,
a niños del Interior,
lo que es el mar esa huerta,
que da vida y da dolor...

Si digo Punta del Diablo,
seguro imaginarás,
un mundo de aparecidos,
una visión fantasmal;

y no andarás muy errado,
con esa imaginación,
que el pueblito se va a pique
si no aparece el cazón...

Que su pesca va mermando
y hay que salirle a la mar,
que más que madre, es madrastra
y no los quiere ayudar...

Yo veo sus rostros duros,
tallados a viento y sal,
los ojos de sus mujeres,
que siempre miran al mar...

Y digo Punta del Diablo,
pueblo heroico no aflojés,
que el tiburón de tus sueños,
está temblando en la red...

Que el tiburón de tus sueños,
está temblando en la red...

Washington Benavides
Poeta y músico uruguayo nacido en 1930.
Ganador del Gran Premio Nacional a la Labor Intelectual.