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jueves, 23 de julio de 2020

De Corrales a Tranqueras

Paisaje de Rivera / Washington Bruno

De Corrales a Tranqueras,
cuántas leguas quedarán,
dicen que son once leguas,
nunca las pude contar.

Las hice con agua y viento,
escarcha de luna y sol,
pero entonces no contaba,
porque iba rumbo al amor.

Entonces todo era canto:
agua, tierra, viento y sol;
entonces todo cantaba,
porque iba cantando yo.

Mi flete era parejero,
mis años, de domador,
y los caminos cortitos
pa'l trote del corazón.

Camino de mis recuerdos,
tierra roja y pedregal,
bordea'o de cerros parejos
que se empinan al pasar.

Vigilante, Miriñaque,
cerros de mi soledad,
repecha'os por mis cantares,
sombras de toro y chilcal.

Hoy, que me duele la vida,
cansa'o de tanto changar,
balda'o por los redomones
ya no las puedo contar.

Y quebra'o por una pena,
pregunto a mi soledad:
De Corrales a Tranqueras,
¿cuántas leguas quedarán?

viernes, 17 de julio de 2020

Poema 12


Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día.

Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento

como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como un viaje.
Acogedora como un viejo camino.

Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.


viernes, 10 de julio de 2020

Pronto se irá el invierno


Pronto se irá el invierno. Como un mar retirándose
al bajar la marea,
deja esas suaves islas, finas, lisas, lavadas,
-estos días livianos, fríos, como de arena.
Y me acuerdo de ti. Así, de arena húmeda
que el agua ha de golpear y ha de aventar el aire,
así, de arena fría, volandera, liviana,
nuestros días, cristales
quebradizos, piedritas costaneras,
arena, arena, arena,
horas de arena suelta,
días barridos, frágiles.
Y me acuerdo de ti. Pronto se irá el invierno.
Vendrán, derrochadores de luz, días azules,
blanqueará nuestro almendro.
(Ya tiene la retama
dos flores amarillas)
Qué injusto, qué vergüenza,
de estos ojos bebiendo los colores, los días
que tus ojos no vieron!

viernes, 3 de julio de 2020

Entre la dicha y la tiniebla


Como quien toca con un dedo
la punta fría del agua,
mareándose de sólo
su transparencia demasiada,
me he puesto yo a mirar
el no ser infinito que me aguarda.
Los soldados de plomo
están apenas en su caja
y entre la dicha y la tiniebla
no queda sino el filo de la lámpara.
Qué poco todo, mi amor,
y cómo es corta la esperanza,
cuando venimos a verla
ya se nos acaba
y están los hijos corriendo
más allá de la mañana.
Pienso en la tialola
de alguna familia egipcia o franca
y en el sabor de sus pasteles
que ya no saben más a nada,
y entonces nuestras bromas
van y se me atragantan
mirando que algún día
tendrá otro que inventárnoslas.
Contemporáneo de los Césares
y de Moisés y la Pequeña Juana
y de abolidos albañiles
colgados como arañas
sobre la piedra de los siglos,
sobre su cara mala,
todo el pesar del tiempo
me va a caer sobre la cara.
Como quien toca estremeciéndose
la punta fría del agua,
miro la noche tanto
más grande que mi casa,
la noche tanto más enorme
que toda la Vía Láctea,
y abajo mi conciencia
como una vela en una iglesia abandonada.
Qué poco todo, qué poco,
para tanta sombra
—tanta.

viernes, 26 de junio de 2020

Amor más poderoso que la vida


La misma calidad que el sol de tu país,
saliendo entre las nubes:
alegre y delicado matiz en unas hojas,
fulgor de un cristal, modulación
del apagado brillo de la lluvia.

La misma calidad que tu ciudad,
tu ciudad de cristal innumerable
idéntica y distinta, cambiada por el tiempo:
calles que desconozco y plaza antigua
de pájaros poblada,
la plaza en que una noche nos besamos.

La misma calidad que tu expresión,
al cabo de los años,
esta noche al mirarme:
la misma calidad que tu expresión
y la expresión herida de tus labios.

Amor que tiene calidad de vida,
amor sin exigencias de futuro,
presente del pasado,
amor más poderoso que la vida:
perdido y encontrado.
Encontrado, perdido...

viernes, 19 de junio de 2020

Yo te olvido sin pena


Yo te olvido sin pena.
Y no soy yo, es el viento
que te lleva.
Quería retenerte
por un hilo siquiera de recuerdo. 
Y no soy yo, es el viento
que te lleva. 
Y mi pena es dejarte ir
sin pena. 
No me exalta tu voz
cuando te alejas.
Es rostro ausente tu color. 
Te miro como
si no te conociera.
Pétalo de la rosa
que ya no es mía,
mi pena es 
dejarte ir sin pena.
Y no soy yo, es el viento
que te lleva.

viernes, 12 de junio de 2020

Adiós



Adiós la casa blanca que albergó un año entero
entre sus cuatro muros el amor verdadero. 

Adiós campos extensos, polvorientos caminos. 
Adiós los pobres ranchos de los pobres vecinos. 

Adiós los trigos de oro, adiós verdes maizales, 
las refinadas hierbas, los bravos pajonales... 

Adiós toros y vacas, adiós caballos, yeguas... 
El tren nos va a llevar a muchísimas leguas. 

Sé que soy un ingrato, casa mía, al dejarte. 
La paz que hube en tu seno no la habré en otra parte. 

Más regalada mesa no la tendré en mi vida, 
ni en noche más oscura la cama más mullida. 

En vano me sonríe, tímida, la Esperanza. 
La angustia que me oprime, ¡oh, casa!, es tu venganza.