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viernes, 25 de noviembre de 2016

¿La vida?

Decidme cómo es un árbol.
Decidme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros.
Habladme del mar. Habladme
del olor ancho del campo.
De las estrellas. Del aire.
Recitadme un horizonte
sin cerradura y sin llaves
como la choza de un pobre.
Decidme cómo es el beso
de una mujer. Dadme el nombre
del amor: no lo recuerdo.
(¿Aún las noches se perfuman
de enamorados con tiemblos
de pasión bajo la luna?
¿O sólo queda esta fosa,
la luz de una cerradura
y la canción de mis losas?)
22 años. Ya olvido
la dimensión de las cosas,
su color, su aroma… Escribo
a tientas: el mar, el campo…
Digo bosque y he perdido
la geometría del árbol.
Hablo por hablar de asuntos
que los años me borraron.
(No puedo seguir: escucho
los pasos del funcionario).

martes, 20 de enero de 2015

Te llamo desde un muro

Oye, hermano, te llamo desde un muro;
clavado entre unas piedras
donde las sombras hacen su nidada.
Hablo desde la pena.
Entre los huesos mismos del dolor te llamo.
Mi voz, como esas hierbas
que en la ranura de una roca crecen,
se ha mantenido pura!
no escupió a su bandera,
ni doblegó sus hombros,
ni ha mentido canciones,
ni se pasó al oscuro.

Veinte veces cruzó la primavera,
y mis alas a un cepo atrapadas,
y el ardor de mi sangre entre cadenas.
¡Pero hoy mi voz —sin llanto— te reclama!
mi lengua es una herida que flamea,
como un pájaro ardiendo en tu ventana.

Ni un día más, amigo. No consientas
este tropel de muros obcecados;
tanta luz sin salida, tanta puerta
cerrada ante mis ojos.

Mi corazón te espera,
aguarda tu palabra y en los muros,
como un río apresado, se golpea.

miércoles, 16 de enero de 2013

Voy soñando


Soñar, siempre soñar,
Con banderas y besos;
La libertad y el aire
Soplando en mi cabello.
Campo y aire sin fin
-Oh, luz-, sin otro cerco
Que el amor de unos brazos
Enlazando mi cuello.
Soñar, siempre soñar,
Con los ojos sin sueño,
Que soy un hombre vivo…
Siendo tan sólo un preso.
Hay árboles y un río
Fijos en mi recuerdo;
Una infancia salvaje,
Un dulce amor ingenuo,
Y dos nombres grabados
En el chopo más viejo.
El cielo aquella tarde
Era como un espejo.
El choperal tendía,
Para el amor, senderos.
Todo era luz. La gloria
De mayo iba en mi pecho…
Un vilano de plata
Se enredó en sus cabellos;
Acudí tembloroso
Y con mis dedos trémulos…
Sus ojos me invadieron
De aromas y de sol.
El viento,
Inmóvil, nos miraba:
Fue aquél mi primer beso.
Soñar, siempre soñar,
Que vuelvo a todo aquello,
Lo que dejé y ya nunca
Lo encontraré al regreso.

Marcos Ana
poeta español nacido el 20 de enero de 1920

viernes, 20 de enero de 2012

Mi casa y mi corazón

(sueño de libertad)

Si salgo un día a la vida

mi casa no tendrá llaves:

siempre abierta, como el mar,

el sol y el aire.

Que entren la noche y el día,

y la lluvia azul, la tarde,

el rojo pan de la aurora;

La luna, mi dulce amante.

Que la amistad no detenga

sus pasos en mis umbrales,

ni la golondrina el vuelo,

ni el amor sus labios. Nadie.

Mi casa y mi corazón

nunca cerrados: que pasen

los pájaros, los amigos,

el sol y el aire.


Marcos Ana

poeta español nacido el 20 de enero de 1920