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viernes, 27 de enero de 2023

Démonos prisa a amar

Anatomía / Juan Gatti

Démonos prisa a amar, la gente se va tan pronto,
sólo dejan tras ellos sus zapatos y un teléfono mudo.

Sólo lo fútil se arrastra pesadamente,
lo importante es tan veloz que sucede de repente
y luego un silencio normal y por eso insoportable,
como la pureza nacida del más simple desconsuelo,
cuando pensamos en alguien y nos quedamos sin él.

No estés tan seguro de tener tiempo, lo seguro es inseguro,
nos quita lo sensible como toda dicha,
llega simultáneamente como el humor y lo solemne,
como dos pasiones siempre más débiles que una.

Desaparecen tan pronto como calla el tordo en julio,
como un sonido algo torpe o como una sorda reverencia.

Para ver de verdad cierran los ojos,
aunque es más arriesgado nacer que morir.

Amamos siempre poco y demasiado tarde.

No escribas sobre esto con frecuencia,
sino de una vez por todas
y serás como un delfín bondadoso y fuerte.

Démonos prisa a amar, la gente se va tan pronto
y los que no se van, no siempre vuelven
y al hablar de amor nunca se sabe si el primero
es el último o el último el primero.

viernes, 20 de enero de 2023

¿Es la vida...


¿Es la vida la que pesa

o es que pesa el corazón?

¿Está en mí, o está en la vida

lo amargo de mi canción?

¿Es que vivo razonando

o es que perdí la razón?

Marcho buscando… buscando

algo que será ficción

o realidad, ¡no lo sé,

pero tengo la certeza

de que nunca lo hallaré!


viernes, 13 de enero de 2023

Llevabas...

Playa de Maspalomas, Gran Canaria

Llevabas
en los pies arena blanca
de una playa desconocida.
Por eso
cuando a mí llegaste
no sentí tus pisadas.
Llevabas
en la voz desnuda
un compás de espera.
Por eso
cuando me hablaste
no pude medir tu voz.
Llevabas
en las manos abiertas
espuma blanca de aquel mar.
Por eso
de tu bienvenida
no pude conservar la huella.
Todo tú
venías en mi busca
y no pude reconocerte.
¡Arena blanca, compás de espera, espuma blanca!
¡Inquieto sueño de la verde orilla,
rizado de preguntas...!

Josefina de la Torre

jueves, 5 de enero de 2023

Los Reyes Magos




Llegaron ya, los reyes y eran tres
Melchor, Gaspar y el negro Baltasar
Arrope y miel
Le llevarán
Y un poncho blanco de alpaca real

Changos y chinitas duérmanse
Que ya Melchor, Gaspar y Baltasar
Todos los regalos dejarán
Para jugar mañana al despertar

El niño Dios muy bien lo agradeció
Comió la miel y el poncho lo abrigó
Y fue después
Que sonrió
Y a medianoche el sol relumbró

Mercedes Sosa




viernes, 30 de diciembre de 2022

Happy New Year



 Mira, no pido mucho,

solamente tu mano, tenerla

como un sapito que duerme así contento.

Necesito esa puerta que me dabas

para entrar a tu mundo, ese trocito

de azúcar verde, de redondo alegre.

¿No me prestas tu mano en esta noche

de fin de año de lechuzas roncas?

No puedes, por razones técnicas. Entonces

la tramo en aire, urdiendo cada dedo,

el durazno sedoso de la palma

y el dorso, ese país de azules árboles.

Así la tomo y la sostengo, como

si de ello dependiera

muchísimo del mundo,

la sucesión de las cuatro estaciones,

el canto de los gallos, el amor de los hombres.


Julio Cortázar

viernes, 23 de diciembre de 2022

Piececitos



Piececitos de niño,
azulosos de frío,
¡cómo os ven y no os cubren,
Dios mío!

¡Piececitos heridos
por los guijarros todos,
ultrajados de nieves
y lodos!

El hombre ciego ignora
que por donde pasáis,
una flor de luz viva
dejáis;

que allí donde ponéis
la plantita sangrante,
el nardo nace más
fragante.

Sed, puesto que marcháis
por los caminos rectos,
heroicos como sois
perfectos.

Piececitos de niño,
dos joyitas sufrientes,
¡cómo pasan sin veros
las gentes!

Gabriela Mistral

viernes, 16 de diciembre de 2022

El amor




Las palabras son barcos
y se pierden así, de boca en boca,
como de niebla en niebla.
Llevan su mercancía por las conversaciones
sin encontrar un puerto,
la noche que les pese igual que un ancla.
Deben acostumbrarse a envejecer
y vivir con paciencia de madera
usada por las olas,
irse descomponiendo, dañarse lentamente,
hasta que a la bodega rutinaria
llegue el mar y las hunda.
Porque la vida entra en las palabras
como el mar en un barco,
cubre de tiempo el nombre de las cosas
y lleva a la raíz de un adjetivo
el cielo de una fecha,
el balcón de una casa,
la luz de una ciudad reflejada en un río.
Por eso, niebla a niebla,
cuando el amor invade las palabras,
golpea sus paredes, marca en ellas
los signos de una historia personal
y deja en el pasado de los vocabularios
sensaciones de frío y de calor,
noches que son la noche,
mares que son el mar,
solitarios paseos con extensión de frase
y trenes detenidos y canciones.
Si el amor, como todo, es cuestión de palabras,
acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma.