Redes

viernes, 12 de mayo de 2023

Epílogo

Mario Benedetti y Luz López

Antes de su final inmerecido
Luz abrió por última vez sus ojos
y su mirada fue una despedida

nunca podré olvidar
esos ojos tan míos
resumiendo una vida
dando un amor postrero
más o menos consciente
del temblor de mis manos

de ahora en adelante
aunque comparta el tiempo con cercanos
con los míos de siempre
y pregunte y responda y hasta ría
mi alma estará sola en su guarida
con su resignación involuntaria
rodeada de memorias imborrables
e insomnios invadidos de tristeza

y así una noche llegaré en silencio
al borde de mi último destino

Mario Benedetti

viernes, 5 de mayo de 2023

Las nubes

En la playa / José Hierro

Inútilmente interrogas.
Tus ojos miran al cielo.
Buscas detrás de las nubes,
huellas que se llevó el viento.

Buscas las manos calientes,
los rostros de los que fueron,
el círculo donde yerran
tocando sus instrumentos.

Nubes que eran ritmo, canto
sin final y sin comienzo,
campanas de espumas pálidas
volteando su secreto,

palmas de mármol, criaturas
girando al compás del tiempo,
imitándole la vida
su perpetuo movimiento.

Inútilmente interrogas
desde tus párpados ciegos.
¿Qué haces mirando a las nubes,
José Hierro?

José Hierro

viernes, 28 de abril de 2023

Ricuerdo


Vuelo de teros / José Cuneo

Las sendas y los caminos,
Van quedando atrás y lejos...
Por dispacito que vaya,
Pasan las cosas que veo...

Y siempre, al alzar las vistas,
En su sitio -más o menos-
Algo que no tiene alcance
Aunque figura estar quieto.

Parece que el horizonte,
En la mirada lo llevo...

Ansina, días... Y días...
Años, ansina se jueron...
Pasaron, la mar de cosas
Que ya no veo, ni en sueños!...

Algo, cruzao en la vida,
Siempre clarito lo tengo!...
Talmente que un horizonte,
Formaran l'alma y el tiempo...

Cómo vi'a dejarlo atrás,
Si en la mirada lo llevo!...

Romildo Risso

viernes, 21 de abril de 2023

Poema

El caminante sobre el mar de nubes / C. D. Friedrich

El mundo se ha tornado frágil
como una copa de cristal,
las ciudades y las montañas
y el mismo océano natal.
Tan vulnerable es una roca
como una rosa en su rosal,
y duda y tiembla a nuestros pasos
la arena, arena del playal.
Tan presto puede todo hundirse
que si la miras ya no alcanza.
La tierra se ha hecho tan insólita
que no devuelve la esperanza.
Viejo, muchacha, niño sube
cada uno a salvarse en su nube
pues que no hay ya asilo seguro
en lo sólido y en lo duro.

Jules Supervielle

viernes, 14 de abril de 2023

Y seguimos...


Formas rotas / Franz Marc.


Y seguimos con nuestra vida mientras otros mueren por nosotros;
Una vida que, en la gloria del dulce verano, todavía
ignora la muerte, pero que sabe que la vida será
despiadada con ellos – y, en consecuencia, con nosotros.
Demasiada sangre valiosa yace en los campos de batalla,
Demasiadas coronas son hechas para un solemne pesar;
Nos levantamos del llanto, y el cruel mañana
no puede hacer otra cosa que ceder a un mayor dolor.
Todavía no ha surgido ningún dios que con justo
y firme juicio detenga este curso de la guerra
y haga cesar la destrucción; diciendo:
“La ley de la naturaleza ha sido largamente quebrantada”.
Todavía nadie se ha atrevido a extender una mano poderosa,
a ordenarle a la Muerte que se marche,
a romper la corriente de este mundo de desesperación.


Nancy Cunard

viernes, 31 de marzo de 2023

Lluvia


La Ciudad Vieja de Montevideo bajo la lluvia

Me gusta caminar en los días de lluvia.
La ciudad se transforma
bajo un cielo esfumado,
las torres se desprenden entre las nubes bajas
y triunfa una rapsodia de grises y de blancos.
Los cafés en penumbra
convidan al sueño.
En la humareda tibia fantasea el poeta.
Los cristales se empañan por un vaho ascendente
y entre sus cicatrices las figuras se alargan.
Una ciudad fantasma surge entre chaparrones,
una ciudad distinta
una ciudad más íntima.
El amor ya se instala en las ventanas altas,
el amor que la lluvia adormece y envuelve.
Me gusta caminar en los días de lluvia.
Hay un gris corrosivo que envuelve las mansardas.

Juan Carlos Legido

viernes, 24 de marzo de 2023

Presencia de otoño

                                       
Jardín Botánico de Montevideo


Debí decir te amo.
Pero estaba el otoño haciendo señas,
clavándome sus puertas en el alma.

Amada, tú, recíbelo.
Vete por él, transporta tu dulzura
por su dulzura madre.
Vete por él, por él, otoño duro,
otoño suave en quien reclino mi aire.

Vete por él, amada.
No soy yo el que te ama este minuto.
Es él en mí, su invento.
Un lento asesinato de ternura.

Juan Gelman