Este hecho anuncia para las culturas ligadas a la tierra el despertar de las actividades que prepararán las siembras para una nueva temporada.
En esta época la tierra se prepara para trabajar interiormente al igual que nosotros, es una época de recogimiento y serenidad.
Es por eso que la lluvia, el frío y la falta de sol de los largos meses de invierno hacen de la lectura un refugio ideal para evadirse de la rutina. El calor del hogar en invierno es una condición perfecta para mantener el hábito de leer un libro para aquellos que con el buen tiempo prefieren disfrutar de actividades al aire libre en lugar de dedicar unas horas a la lectura.

