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viernes, 5 de abril de 2013

70 años de un clásico

"Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona grande. Tengo una seria excusa: esta persona grande es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona grande puede comprender todo; incluso los libros para niños. Tengo una tercera excusa: esta persona grande vive en Francia, donde tiene hambre y frío. Tiene verdadera necesidad de consuelo. Si todas estas excusas no fueran suficientes, quiero dedicar este libro al niño que esta persona grande fue en otro tiempo. Todas las personas grandes han sido niños antes. (Pero pocas lo recuerdan.) Corrijo, pues, mi dedicatoria:
A LEON WERTH, CUANDO ERA NIÑO"



De esta manera comienza uno de los libros más reconocidos y queridos por todas las generaciones desde hace 70 años: "El Principito"

No siendo un libro de éxito en sus inicios, ya que causó gran decepción entre aquellos que esperaban una manifestación referida a la guerra de parte de su autor, Antoine Saint-Exupéry, la enorme sensibilidad y humanismo que comprende el libro, destacada con gran astucia en su personaje principal y su viaje, conquisto los corazones de grandes y chicos al acercar sus mundos de forma comprensible.

Todos aquellos que hemos disfrutado de sus páginas recordamos textos que se han quedado grabados en nuestra memoria emocional, tales como: 

“Conozco un planeta en el que vive un señor muy colorado. Nunca ha olido una flor.Nunca ha contemplado una estrella. Nunca ha amado a nadie. Nunca ha hecho otra cosa que sumas. Se pasa el día diciendo, como tú: “¡Soy un hombre serio! ¡Soy un hombre serio!”, lo que le hace hincharse de orgullo. Pero eso no es un hombre, ¡es un hongo!.”

“Se debe pedir a cada cual, lo que está a su alcance realizar.”


“Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante.”

“No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.”

  • “Sólo se conocen bien las cosas que se domestican”
  • “No se ve bien sino con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”.
  • “Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo…”

  • “Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso”

    Mañana "El Principito" cumple 70 años de su primera publicación, te invitamos a redescubrirlo en tu Biblioteca Recreativa.



    miércoles, 27 de junio de 2012

    El Principito

    " Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible para los ojos, y es el tiempo perdido con tu rosa lo que la hace importante...
    Ah, principito, cómo he ido comprendiendo lentamente tu vida melancólica! Durante mucho tiempo tu única distracción fue la suavidad de las puestas de sol. Este nuevo detalle lo supe al cuarto día, cuando me dijiste:
    -Me gustan mucho las puestas de sol; vamos a ver una puesta de sol
    -Tendremos que esperar
    -¿Esperar qué?
    -Que el sol se ponga.
    Pareciste muy sorprendido primero, y después te reíste de ti mismo. Y me dijiste:
    -Siempre me creo que estoy en mi tierra.
    En efecto, como todo el mundo sabe, cuando es mediodía en Estados Unidos, en Francia se está poniendo el sol. Sería suficiente poder trasladarse a Francia en un minuto para asistir a la puesta del sol, pero desgraciadamente Francia está demasiado lejos. En cambio, sobre tu pequeño planeta te bastaba arrastrar la silla algunos pasos para presenciar el crepúsculo cada vez que lo deseabas.
    -¡Un día vi ponerse el sol cuarenta y tres veces!
    Y un poco más tarde añadiste:
    -¿Sabes? Cuando uno está verdaderamente triste le gusta ver las puestas de sol.
    -El día que la viste cuarenta y tres veces estabas muy triste ¿verdad?
    Y principito no respondió...
    Para mí no eres todavía más que en muchachito semejante a 100.000 muchachitos. Y no te necesito, y tú tampoco me necesitas, no soy para ti más que un zorro semejante a 100.000 zorros, pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro, serás para mí único en el mundo, seré para ti único en el mundo. Si me domesticas, mi vida se llenará de sol, conoceré un ruido de pasos que será diferente a todos los otros...tus ruidos me llamarán fuera de la madriguera, como una música. "

    Antoine de Saint Exupéry (junio 1900 - julio 1944)

    viernes, 24 de junio de 2011

    El Principito

    ... Si algún día, viajando por África cruzan el desierto. Si por casualidad pasan por allí, no se apresuren, se los ruego, y deténganse un poco, precisamente bajo la estrella. Si un niño llega hasta ustedes, si este niño ríe y tiene cabellos de oro y nunca responde a sus preguntas, adivinarán en seguida quién es. ¡Sean amables con él! Y comuníquenme rápidamente que ha regresado. ¡No me dejen tan triste!.

    Antoine de Saint Exupéry, escritor y aviador francés
    (junio 1900 - julio 1944)

    viernes, 25 de junio de 2010

    Principito de amor

    - Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.

    —Lo esencial es invisible para los ojos —repitió el principito para acordarse.
    —Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.
    —Es el tiempo que yo he perdido con ella... —repitió el principito para recordarlo.

    —Los hombres han olvidado esta verdad —dijo el zorro—, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...

    —Yo soy responsable de mi rosa... —repitió el principito...