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viernes, 11 de marzo de 2022

La canción y el poema

                                                                                 

Hoy que el tiempo ya pasó,
hoy que ya pasó la vida,
hoy que me río si pienso,
hoy que olvidé aquellos días,
no sé por qué me despierto
algunas noches vacías
oyendo una voz que canta
y que, tal vez, es la mía.

Quisiera morir –ahora– de amor,
para que supieras
cómo y cuánto te quería,
quisiera morir, quisiera… de amor,
para que supieras…

Algunas noches de paz,
–si es que las hay todavía–
pasando como sin mí
por esas calles vacías,
entre la sombra acechante
y un triste olor de glicinas,
escucho una voz que canta
y que, tal vez, es la mía.

Quisiera morir –ahora– de amor,
para que supieras
cómo y cuánto te quería;
quisiera morir, quisiera… de amor,
para que supieras…

Alfredo Zitarrosa

viernes, 12 de marzo de 2021

Amor en entredicho


Mi amor no está completo
te pide a cada instante
todo el secreto.

Mi amor es como el viento
dura un momento
se vuelve pensamiento, duda y tormento.

Tu amor mío no es tuyo
me pide en cada prenda
que lo comprenda.

Mi amor es tuyo y mío
copla jadeante
te pide a cada noche rosas fragantes.

Nuestro amor está entero
sol que se esconde
brilla de enero a enero
sabemos dónde.

Tu amor está pensando
por qué me sigue amando
desesperando.

Tu amor ya no resiste
mis versos tristes
y pide a cada día más alegría.

Mi amor se te parece
te pide varias veces
lo que te ofrece.

Tu amor que cuando crece
siente que lo merece
también pide milagros, panes y peces.

Alfredo Zitarrosa

miércoles, 11 de marzo de 2015

Mariposa marrón de madera

Becho toca el violín en la orquesta
Cara de chiquilín sin maestra
Y la orquesta no sirve no tiene
Mas que un solo violín que le duele.

Porque a Becho le duelen violines
Que son como su amor chiquilines
Becho quiere un violín que sea hombre
Que al dolor y al amor no los nombre.

Becho tiene un violín que no ama
Pero siente que el violín lo llama
Por las noches como arrepentido
Vuelve a amar ese triste sonido.

Mariposa marrón de madera
Niño violín que se desespera
Cuando Becho lo toca y se calma
Queda el violín sonando en su alma.

Vida y muerte, violín, padre y madre
Canta el violín y Becho es el aire
Ya no puede tocar en la orquesta
Porque amar y cantar eso cuesta.

Alfredo Zitarrosa
marzo 1936 - enero 1989

martes, 30 de abril de 2013

Muchacha campesina


Hundida entre maizales
a doble filo armados,
arqueada en el maní
de verdores rastreros,
andrógina en tu ropa
de varón y de hembra
muchacha campesina,
liviano panadero.
El rostro se te hizo
a viento y madrugada,
enero agrió limones
en tus mejillas nuevas
y el baile de tu paso
se endureció en los zuecos,
como tus manos palas
dando vuelta la tierra.
Un pajilla ruinoso
sobre la mata arisca,
los viejos pantalones
sobre la gris pollera,
partida por el eje
de tus riñones rotos
y los ojos caídos
en un lugar cualquiera.
Muchacha campesina,
verdadera muchacha,
no la mentida rosa
del pago o la calandria,
no la mentida rosa
del pago o la calandria.
Promiscua, desclasada
por un tiempo en hectáreas,
perdida en un delirio
de girasoles de oro,
cuando tus senos alcen
apenas la camisa
te harán madre, aunque sigas
siendo niña, en el fondo.
Aparejada al hombre
en áridas cosechas,
el amor de tu cuerpo
se da en puro contacto
y en la "fiesta del pobre"
sucederán los hijos,
los que mañana mismo*
pueden todo cambiarlo.

Alfredo Zitarrosa

* En la versión del autor se incluye una contravoz que dice "¡Hoy mismo!"

lunes, 11 de marzo de 2013

Milonga para una Niña



El que ha vivido penando
por causa de un mal amor,
no encuentra nada mejor
que cantar y dir pensando.
Y si estuvo calculando*
qué culpa pudo tener,
cuando ve que la mujer
no conoce obligaciones,
se consuela con canciones
y se olvida de querer.**

Por eso niña te pido
que no me guardes rencor,
yo no puedo darte amor
ni vos podés darme olvido.
Yo sé que en cualquier descuido
me iba a bolear contra el suelo
y aunque me ofrezcas consuelo
yo no lo puedo aceptar***
puedo enseñarte a volar,
pero no seguirte el vuelo.

Yo no te puedo entregar
un corazón apagado,
cuando falla el del costado
no hay nada que conversar.
Hay una forma de amar
que es un modo de conciencia,
hay un amor que es paciencia
y otro que es sólo aromar.
¿Cuál amor te podría dar
quien amara tu inocencia?

Cuando te vuelva a encontrar
nos podremos sonreír,
prefiero verte partir
como te he visto llegar.
Cuando vuelvas a pensar
que una vez te conocí
y que nomás porque sí
te compuse una canción,
cantará en tu corazón
lo poquito que te di.

Alfredo Zitarrosa (marzo 1936 - enero 1989)

lunes, 12 de marzo de 2012

Archivo Digital Alfredo Zitarrosa

Aprovechando el 76 aniversario del nacimiento de Alfredo Zitarrosa, la Fundación que lleva su nombre lanza el Proyecto Archivo Digital de Alfredo Zitarrosa, que busca recopilar, conservar, digitalizar y difundir el material disponible sobre el trovador uruguayo… (leer +)

martes, 17 de enero de 2012

Guitarra negra



"Cómo haré para tomarte en mis adentros, guitarra… Cómo haré para que sientas mi torpe amor, mis ganas de sonarte entera y mía… Cómo se toca tu carne de aire, tu oloroso tacto, tu corazón sin hambre, tu silencio en el puente, tu cuerda quinta, tu bordón macho y oscuro, tus parientes cantores, tus tres almas, conversadoras como niñas… Cómo se puede amarte sin dolor, sin apuro, sin testigos, sin manos que te ofendan… Cómo traspasarte mis hombres y mujeres bien queridos, guitarra; mis amores ajenos, mi certeza de amarte como pocos… Cómo entregarte todos esos nombres y esa sangre, sin inundar tu corazón de sombras, de temblores y muerte, de ceniza, de soledad y rabia, de silencio, de lágrimas idiotas..."

Alfredo Zitarrosa
marzo 1936 - enero 1989

Si te gustó, te sugerimos leer "Cantares del alma, una biografía definitiva de Alfredo Zitarrosa" de Guillermo Pellegrino, disponible en tu Biblioteca Recreativa Fagro.

viernes, 11 de marzo de 2011

Hago falta

Hago falta... yo siento que la vida se agita nerviosa si no comparezco, si no estoy... Siento que hay un sitio para mí en la fila, que se ve ese vacío, que hay una respiración que falta, que defraudo una espera... Siento la tristeza o la ira inexpresada del compañero, el amor del que me aguarda lastimado... falta mi cara en la gráfica del Pueblo, mi voz en la consigna, en el canto, en la pasión de andar, mis piernas en la marcha, mis zapatos hollando el polvo... los ojos míos en la contemplación del mañana... mis manos en la bandera, en el martillo, en la guitarra, mi lengua en el idioma de todos, el gesto de mi cara en la honda preocupación de mis hermanos.

Alfredo Zitarrosa
marzo 1936 - enero 1989