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viernes, 31 de marzo de 2023

Lluvia


La Ciudad Vieja de Montevideo bajo la lluvia

Me gusta caminar en los días de lluvia.
La ciudad se transforma
bajo un cielo esfumado,
las torres se desprenden entre las nubes bajas
y triunfa una rapsodia de grises y de blancos.
Los cafés en penumbra
convidan al sueño.
En la humareda tibia fantasea el poeta.
Los cristales se empañan por un vaho ascendente
y entre sus cicatrices las figuras se alargan.
Una ciudad fantasma surge entre chaparrones,
una ciudad distinta
una ciudad más íntima.
El amor ya se instala en las ventanas altas,
el amor que la lluvia adormece y envuelve.
Me gusta caminar en los días de lluvia.
Hay un gris corrosivo que envuelve las mansardas.

Juan Carlos Legido

viernes, 24 de marzo de 2023

Presencia de otoño

                                       
Jardín Botánico de Montevideo


Debí decir te amo.
Pero estaba el otoño haciendo señas,
clavándome sus puertas en el alma.

Amada, tú, recíbelo.
Vete por él, transporta tu dulzura
por su dulzura madre.
Vete por él, por él, otoño duro,
otoño suave en quien reclino mi aire.

Vete por él, amada.
No soy yo el que te ama este minuto.
Es él en mí, su invento.
Un lento asesinato de ternura.

Juan Gelman

viernes, 17 de marzo de 2023

Si tuviera que apostar



 

 

 

Si tuviera que apostar
lo haría
por la poesía
que modifica en algo
las ópticas, perturba
el leve sentido de lo real,
desplaza
las leyes físicas del miedo,
acelera
o enlentece los pulsos,
acepta pero
no que las palabras cargan
usos domésticos
y oráculos, relaciones
cambiantes que habilitan
emociones cambiantes,
protesta al mundo,
tergiversa
lo que copia, altera
los sentidos comunes,
invade
rincones, territorios dormidos,
repele y atrae al silencio,
se posa
en el pico de los pájaros,
cae a pique
y se alza
en polvo enamorado
contra la muerte victoriosa.

Salvador Bécquer Puig

viernes, 10 de marzo de 2023

Rotundamente negra


Me niego rotundamente
a negar mi voz
mi sangre y mi piel
y me niego rotundamente
a dejar de ser yo
a dejar de sentirme bien
cuando miro mi rostro en el espejo
con mi boca
rotundamente grande
y mi nariz
rotundamente hermosa
y mis dientes
rotundamente blancos
y mi piel
valientemente negra.
Y me niego categóricamente
a dejar de hablar
mi lengua, mi acento y mi historia
y me niego absolutamente
a ser de los que se callan
de los que temen
de los que lloran
porque
me acepto
rotundamente libre
rotundamente negra
rotundamente hermosa.

Shirley Campbell Barr

viernes, 3 de marzo de 2023

Campo de amor

                                                                  

                                          

                                                                        Si muero, dejad el balcón abierto

                                                                                        Federico García Lorca

Si me muero, que sepan que he vivido
luchando por la vida y por la paz.
Apenas he podido con la pluma,
apláudanme el cantar.
 
Si me muero, será porque he nacido
para pasar el tiempo a los de detrás.
Confío que entre todos dejaremos
al hombre en su lugar.
 
Si me muero, ya sé que no veré
naranjas de la China, ni el trigal.
He levantado el rastro, esto me basta.
Otros ahecharán.
 
Si me muero, que no me mueran antes
de abriros el balcón de par en par.
Un niño, acaso un niño, está mirándome
el pecho de cristal.

Blas de Otero

viernes, 3 de febrero de 2023

La calle, árbol azul



La calle,
árbol azul
jacarandá tatuado de horizonte
pleno
de hojas
exhalaciones
y palabras deshechas
en un fue, es o será.
La calle,
árbol azul
inicia su luz
en el espacio
de límites distintos
donde moran
los fantasmas

de esquivos ojos interrogantes,
insomnes
miran
estremecer
la diástole y la sístole
de antiguos relojes.

Miran
marchitar el tiempo
en sus viajes transitorios,
soportan
el contrapunto de historias que habitan
en el húmedo
trayecto de los párpados.

viernes, 27 de enero de 2023

Démonos prisa a amar

Anatomía / Juan Gatti

Démonos prisa a amar, la gente se va tan pronto,
sólo dejan tras ellos sus zapatos y un teléfono mudo.

Sólo lo fútil se arrastra pesadamente,
lo importante es tan veloz que sucede de repente
y luego un silencio normal y por eso insoportable,
como la pureza nacida del más simple desconsuelo,
cuando pensamos en alguien y nos quedamos sin él.

No estés tan seguro de tener tiempo, lo seguro es inseguro,
nos quita lo sensible como toda dicha,
llega simultáneamente como el humor y lo solemne,
como dos pasiones siempre más débiles que una.

Desaparecen tan pronto como calla el tordo en julio,
como un sonido algo torpe o como una sorda reverencia.

Para ver de verdad cierran los ojos,
aunque es más arriesgado nacer que morir.

Amamos siempre poco y demasiado tarde.

No escribas sobre esto con frecuencia,
sino de una vez por todas
y serás como un delfín bondadoso y fuerte.

Démonos prisa a amar, la gente se va tan pronto
y los que no se van, no siempre vuelven
y al hablar de amor nunca se sabe si el primero
es el último o el último el primero.