La historia no registra el pan crucificado,el rey sin arcoíris, los niños, de colores,quebrados por el crimen,las batallas de encinarescontra el acero enemigo,las hormigas vencidas por el peso.No registra la naveque arrastra su derivaen aguas extensassin encontrar el puertoque los mapas aseguran,no registra las águilas perdidasen el humo sin luz,la catedral secreta de los pobressólo de llanto adornada.Porque la historiaes la memoria del Olvido.En el silencio de la tierra los metalesse mueven al ritmo de un corazónde llamas no escuchadas:cuando desprende una hoja sonoraen las semillas empiezan cipreses,el musgo guarda sus númeroscon igual cuidado que la profundidada los abismos-Bajo las risas,los siglos, las burlas-.Cuando caen sus heridas,el mar escribe libros en el mundo.Cuando su voz levanta llamadosa los que responden desiertos,todos los ciervos muerden hierba.Cuando, para nadie, corren sus lágrimaspor las soledades,la pesantez se arrepiente en los cuerpos,se celebra una fiesta: el aire.Cuando -como si nada hubiera pasado-,sonríe a sus hermanos con luz de fruto,resplandecen aves en el hielo.Orfila Bardesio
viernes, 25 de octubre de 2024
La memoria
viernes, 18 de octubre de 2024
Carta
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| Carta de Miguel Hernández a Josefina Manresa. [Alicante. Reformatorio de Adultos, 1942] | Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes |
Aunque bajo la tierrami amante cuerpo esté,escríbeme a la tierra,que yo te escribiré.Cuando te voy a escribirse emocionan los tinteros:los negros tinteros fríosse ponen rojos y trémulos,y un claro calor humanosube desde el fondo negro.Cuando te voy a escribir,te van a escribir mis huesos:te escribo con la imborrabletinta de mi sentimiento.
Allá va mi carta cálidapaloma forjada al fuego,con las dos alas plegadas
y la dirección en medio.Ave que sólo persigue,para nido y aire y cielo,carne, manos, ojos tuyos,y el espacio de tu aliento....Ayer se quedó una cartaabandonada y sin dueño,volando sobre los ojosde alguien que perdió su cuerpo.Cartas que se quedan vivashablando para los muertos:papel anhelante, humano,sin ojos que puedan serlo.
Mientras los colmillos crecen,cada vez más cerca sientola leve voz de tu cartaigual que un clamor inmenso.La recibiré dormido,si no es posible despierto.Y mis heridas seránlos derramados tinteros,las bocas estremecidasde rememorar tus besos,y con su inaudita vozhan de repetir: te quiero.Miguel Hernández
viernes, 11 de octubre de 2024
Vuelvo otra vez
Vuelvo otra vezreanudo el pasoaprieto el tiempo que no cedeante la fugacidad de todo estoYo lo sé también y digo,echarán sobre mi túnica suertesy se las disputaránMi foto quedará mohínami foto quedará amarilla sobre el césped.mis letras en un bronce, entre cipreses.Ibero Gutiérrez
viernes, 4 de octubre de 2024
Cuando lloro...
Sueño para soñarlo y no lo sueño. / Callo para escucharlo y no lo oigo.
Acaso es la mirada de mi madre,/ o el recuerdo de mi padre muerto
o es esta pena que me duele tanto./ Mi fatigado corazón te espera
en las ruinosas sombras de la muerte/ y ha de llorar el día que te vea.
La casa del jazmín, la vieja casa./ No existe ya, tal vez no haya existido.
Era un trozo de amor. No era una casa./ Yo no imagino, no puedo imaginar
que se hayan desatado sus paredes/ de aquel temblor de Dios que las llenaba,
de aquella juventud que les ponía/una luz milagrosa en las entrañas.
Sobre el piso de tabla, madera de ilusión/ hoy mi nostalgia me va buscando a gritos
sin encontrar siquiera ni una araña./ La casa del jazmín, la vieja casa.
o es esta pena que me duele tanto./ Mi fatigado corazón te espera
en las ruinosas sombras de la muerte/ y ha de llorar el día que te vea.
La casa del jazmín, la vieja casa./ No existe ya, tal vez no haya existido.
Era un trozo de amor. No era una casa./ Yo no imagino, no puedo imaginar
que se hayan desatado sus paredes/ de aquel temblor de Dios que las llenaba,
de aquella juventud que les ponía/una luz milagrosa en las entrañas.
Sobre el piso de tabla, madera de ilusión/ hoy mi nostalgia me va buscando a gritos
sin encontrar siquiera ni una araña./ La casa del jazmín, la vieja casa.
Carlos Flores Mora
viernes, 27 de septiembre de 2024
Donde habite el olvido
Donde habite el olvido,En los vastos jardines sin aurora;Donde yo sólo seaMemoria de una piedra sepultada entre ortigasSobre la cual el viento escapa a sus insomnios.
Donde mi nombre dejeAl cuerpo que designa en brazos de los siglos,Donde el deseo no exista.
En esa gran región donde el amor, ángel terrible,No esconda como aceroEn mi pecho su ala,Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.
Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,Sometiendo a otra vida su vida,Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.Donde penas y dichas no sean más que nombres,Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,Disuelto en niebla, ausencia,Ausencia leve como carne de niño.
Allá, allá lejos;Donde habite el olvido.Luis Cernuda
jueves, 19 de septiembre de 2024
Serenidad
¡Serenidad, serenidad!, escucha,mi voz grave y dolida,
la voz hecha de angustia y amargura
infinita.
Estréchame en tus brazos y haz que el viento
se lleve mis melancolías.
Déjame el alma limpia de inquietudes,
como una primavera florecida
de soles, de capullos, de canciones,
de arrullos y de risas…
¡Serenidad, serenidad!. Mírame hondo
con tus claras pupilas!
Ana María Martínez Sagi
viernes, 13 de septiembre de 2024
A Mario Azzarini
Medio siglo, si señor,
Que noveles veinteañeros
En el suelo sanducero
Derramaban su calor
Hoy queremos con amor
Dedicarle al Mariolo
De recuerdos un tesoro
De quien fuera, se los digo
Como profe buen amigo
Y un amigo con decoro.
Y llegó nomás la escuela
Pal gurisito asustado
De zapato bien lustrado
Al que acompaña l’abuela
Pero a’él no lo consuela
La promesa de’aprender
Pues de grande quiere ser
Por lo menos domador
Casero o’esquilador
¡Ser criollo es su deber!
Porqu’el piensa ser peón
De su abuelazo, don Pepe
Con el overo, su flete
Que ya tiene redomón
Chicuelo, medio rubión
Prefiere’estudiar los bichos
De las plantas, los caprichos
O el vuelo’e la mariposa
Dejar la ciudad ruidosa,
De Risso’aprender los dichos!
Sigue la vida, más luces
Y tras la escuela, el liceo
Como ciencia’e lo campero
La biología’lo seduce
Tras lagartos y ñanduces
Hay moléculas y genes
Que’irá’estudiando’en los trenes
P’algún campo en vacación
Palpitando la ilusión
De mejorar los planteles.
Y después la Facultad
De Agronomía, por supuesto,
Fue modelando a un maestro
En Zootecnia de verdad
Ovinos de calidad
Y mucho laboratorio
Con trabajo de escritorio
Para ensayos diseñar
Y producción mejorar
De lana y corderos gordos
El posgrado, la docencia,
La experiencia y difusión
La buena investigación
Obligada referencia
Pero ante todo la ausencia
De soberbia o de desplantes
Siempre mirando adelante
Sano acreedor del país
Del criollismo, la raíz
De humanidad, desbordante.
Y en su periplo vital
Junto’al investigador
Va’el gurí recorredor
De trampas pa cardenal
Va el tropero’ocasional
En su overo’escarciador
Prolijo inseminador
Del Ombú’hasta’el Aguapey
Aplicando en buena ley
Lo que’enseñó el profesor.
Es que por sus venas fluye
El arte del escultor
Del médico salvador
De arquitecto que construye
Junto a Marta constituye
Yunta pareja y leal
Como Gardel, magistral
Pedazo de nuestra tierra
De sus valles, de sus sierras,
Como’un compendio oriental!
Pero en el mundo, por suerte
No todo son animales
Ni los trabajos rurales
Del cordero’vida o muerte
L’amistad es lo más fuerte
Ya lo dijo Cicerón
Festejemos la ocasión
Como’a Mariolo le gusta
¡Una parrilla que asusta
Buen güisqui y buen sauvignon!
---o---
Hasta acá había llegado
El verso en tono festivo
Que a Mario habría divertido
Si los hubiera escuchado
Pero el destino ha borrado
La reunión y la alegría
Y a Mario y su simpatía
No podemos abrazarlo
Solo queda recordarlo
Como’un ejemplo de vida.
Rodolfo Irigoyen
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